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Diez consejos para circular en bici con seguridad y evitar las habituales trampas

Necesidad económica y afición deportiva han hecho que las bicicletas proliferen en nuestras ciudades y carreteras, pero muchas veces se olvida que se trata de un vehículo más incluido en el código de la circulación.

 

Su fragilidad y vulnerabilidad ante los automóviles le confieren ciertas preferencias y derechos. Pero también la bicicleta está supeditada a las normas y reglamentos de circulación, que habrá que respetar si queremos desplazarnos con mayor seguridad entre el tráfico rodado.

Vamos a dar algunos consejos que nos ayudarán a ello:

1.- Nuevas disposiciones. Tener en cuenta las últimas disposiciones de 2014 incluidas en el Código de la Circulación. La principal novedad es que "los menores de 16 años tanto como conductores y ocupantes de bicicletas y ciclos deben llevar siempre puesto el casco, independientemente de la vía por la que circulen. Para los mayores de 16 años, la ley no cambia. Su uso es obligatorio sólo en vías interurbanas, aunque se recomienda su uso también en urbanas."

Asimismo se ha incidido en las normas de adelantamiento de ciclistas por parte de los automóviles, elevando el rango normativo y dice que "el vehículo que adelante a un ciclista deberá guardar una separación lateral mínima de 1,5 metros y podrá ocupar parte o la totalidad del carril contiguo o contrario. Está prohibido adelantar a un ciclista si dicha maniobra puede poner en peligro o entorpecer la marcha de los ciclistas, que circulen tanto en el mismo sentido como en el sentido contrario al vehículo que se va a adelantar".

2.- Circulación. Como vehículo más en su tratamiento, las bicicletas deberán circular por la calzada (siempre por el carril derecho) o por un carril-bici específico. La velocidad máxima establecida para bicicletas es de 45 kilómetros por hora y también están obligadas a respetar las limitaciones al respecto aunque no lleven cuentakilómetros, así como la señalización y los semáforos. Por supuesto, las bicicletas también deben cumplir las normas sobre alcohol, drogas o uso de auriculares o telefonía móvil.

3.- Visibilidad. Si circulamos por la vía pública son obligatorios un timbre sonoro para avisar a los peatones de nuestra proximidad, los reflectantes homologados y, si se circula por la noche, luces delantera y trasera mas una prenda reflectante también homologada si lo hacemos en vías interurbanas. En bicicleta es importantísimo hacernos ver, mejorando nuestra visibilidad si nuestra indumentaria ayuda a ello mediante colores vistosos a distancia. Cuando circulemos es muy importante no situarnos en los ángulos muertos donde los automovilistas no puedan vernos.

4.- Sentido común. Mucha prudencia es la correcta y obligada actitud cuando nos subamos a la bici. Un ciclista está expuesto cuatro veces más a sufrir un accidente mortal que cualquier ocupante de un vehículo de cuatro ruedas.

5.- Hacerse previsible. Circular siempre dentro de lo posible en línea recta evitando bruscos cambios de trayectoria. Señalizar bien nuestras intenciones con el brazo izquierdo antes de girar o detenernos en un semáforo o en un cruce.

6.- Adelantamientos. Evitar dentro de lo posible adelantar a los automóviles, tanto por la izquierda como por la derecha. Durante el adelantamieto entraremos durante un instante en su zona de ángulo muerto y en ese momento pueden girar arrollándonos. Si los vehículos están parados y existe espacio suficiente para adelantar, hacerlo a muy baja velocidad y atentos a cualquier maniobra o intempestiva apertura de puertas que nos puedan provocar un accidente. Conviene vigilar si hay pasajeros en alguno o el motor está en marcha, señales inequívocas de que se puede abrir una puerta o irrumpir de un momento a otro en la calzada.

7.- Aprovechar bien la calzada. Cuando circulemos a lo largo de una fila de coches aparcados, debemos guardar un metro de seguridad respecto a ellos. Si se abre una puerta de repente, podremos esquivarla con mayor facilidad. Tampoco es conveniente circular justo por el borde de la acera o el arcén. Pueden haber objetos o suciedad que nos obliguen a esquivar. Dejar este espacio a nuestra derecha nos servirá también como espacio de seguridad por si algún coche nos roza o nos cierra.

8.- Semáforos. Muchas veces son una trampa para los ciclistas, pues la diferencia en la aceleración con los automóviles les hacen muy vulnerables a sufrir un accidente. Si existe un área de preferencia para motos y ciclistas hay que aprovecharla para situarnos delante de la fila que espera el semáforo verde. Mucho cuidado con camiones y autobuses, suelen abrirse en las esquinas para poder girar y lo que parece un espacio libre a su derecha se cierra inopinadamente sobre el ciclista si no ha sido visto por el conductor, algo frecuente al tener un mayor ángulo muerto de visión.

9.- Clima. Afecta al ciclista más que a los automóviles. El suelo se vuelve muy deslizante (cuidado con las pinturas de la señalización horizontal, tapas de alcantarilla, baches, grasa,etc.) y la visión disminuye. Mucho cuidado con el viento, peligroso enemigo del ciclista y que puede provocar graves accidentes. Hay que aumentar las distancias de seguridad y disminuir la velocidad.

10.- Mecánica. Es muy importante que nuestra bici tenga un buen mantenimiento para que sea segura. Presión correcta en los neumáticos, buen ajuste de los frenos, engrase periódico y tornillería bien fijada evitarán molestas averías e incluso peligrosos accidentes.

Fuente: eleconomista.es