Valencia se olvida de las bicicletas

Imagen de muestraLa red de carril bici de Valencia está a años luz de la de ciudades europeas como Amsterdam, que con el mismo número de habitantes que Valencia (800.000) tiene cinco veces más vías para las dos ruedas. 

Mientras el gobierno municipal apuesta por la F1 y las cuatro ruedas, la construcción de itinerarios para los medios de transportes no contaminantes avanza a ritmo lento. Uno de los síntomas es que el ayuntamiento, gobernado por el PP, no haga mención expresa a esta infraestructura en la actual revisión del PGOU, así como la nueva normativa municipal sobre uso de la bici que restringe notablemente las zonas de uso y que ha puesto en pie de guerra a los ciclistas valencianos.

Según un reciente informe del Consell Valencià de Cultura existe, al menos teóricamente, un consenso en el sentido de que el aumento del uso de la bicicleta en el transporte urbano mejoraría mucho los problemas de circulación y de polución urbanas. Por eso, muchas ciudades aplican políticas que promocionan su uso.

Alternativa al coche en París

En Paris (2,1 millones de habitantes), el Ayuntamiento aspira a reducir el tráfico automovilístico en un 5% para el año 2010, y cree que la implantación de la bicicleta podría ser una alternativa. Se calcula que cada día se mueven por la ciudad 40.000 personas sobre dos ruedas. El plan que París desarrolla contempla ampliar la red de vías ciclistas urbanas hasta 500 kilómetros (en la actualidad hay 300) con conexiones con los municipios de los alrededores.
En Londres (7,5 millones de habitantes)el objetivo del ayuntamiento es completar la red denominada London Cycle Network Plus, de 900 kilómetros, en 2010, apoyar las bicicletas de préstamo, y promover la intermodalidad bici-transporte colectivo.

En el año 2000 se estimaba que el uso de la bicicleta en Londres era de 300.000 viajes diarios sobre un total de 26 millones, lo que significaba el 1,15%. Se piensa que con la introducción del peaje urbano, el efecto sobre el uso de la bicicleta ha resultado en un aumento en la cantidad de ciclistas de un 30%.
En Berlin (3,5 millones de habitantes) se pretende incrementar el porcentaje de viajes en bicicleta en relación con otros modos de transporte, pasando del 10% de los viajes al 15% en 2010. Esto significa un aumento de cerca de 100.000 viajes diarios más en bicicleta cada año. La red de carriles-bici de la ciudad consta de unos 620 kilómetros. Este medio de transporte cada vez tiene más seguidores en la ciudad alemana. Amsterdam es la ciudad por excelencia de las bicicletas. El 75% de sus casi 750.000 habitantes tiene una bicicleta, y la mitad de ellos la utiliza a diario. Finalmente, en Estocolmo, donde hace frío e incluso nieva durante varios meses al año, cerca de 100.000 personas utilizan la bicicleta todos los días, en los 350 kilómetros de vías existentes.

En otras ciudades españolas

En España, la situación varía mucho según la ciudad que se considere. En Barcelona (1,6 millones de habitantes), donde la movilidad en bicicleta está más extendida y mejor regulada, se calcula que diariamente circulan por la ciudad unas 30.000 bicicletas. Hay una amplia red de carril-bici, aparcamientos para bicicletas, un servicio municipal de alquiler de bicicletas, con 100.000 abonados -precisamente su alcalde tiene el carnet nº 100.000-y existe una Ordenanza Municipal que la Policía Municipal se encarga de hacer cumplir.

En Madrid (3 millones de habitantes) básicamente no existen carriles-bici urbanos. El alcalde de la capital española, el popular Alberto Ruiz Gallardón, presentó en mayo de este año un plan de movilidad para bicicletas que prevé la creación de 500 kilómetros de carril-bici en el horizonte de 2016 para ponerse al nivel de Londres, Berlín y Amsterdam.

En ciudades pequeñas, como Vitoria o Valladolid, la situación no es muy diferente. Los carriles-bici existen, pero no están bien interconectados, lo que dificulta que los desplazamientos se realicen con garantías de seguridad.

En Zaragoza, "el alcalde no se entera de que la gente pedalea" es el eslogan usado como grito de guerra en muchas manifestaciones a favor del uso de las dos ruedas. Zaragoza, que gracias a la Expo ha mejorado sus infraestructuras urbanas, es un ciudad ideal para el uso de la bicicleta, sin embargo los pocos carriles bici que hay dentro del casco urbano son cortos e inútiles, y van desde ningún sitio hasta justo en medio de quién sabe donde. Hay un carril bici que rodea toda la ciudad (tercer cinturón), pero al estar fuera del casco urbano sólo tiene una utilidad deportiva.

En Sevilla, ciudad muy similar en habitantes a Valencia, se desarrollan una completa red de carriles-bici por toda la ciudad. Ya se han finalizado 75 km de carril en el centro.
 
Fuente: levante-emv.com