«Voy al trabajo en bicicleta vestido con traje y corbata»

Thema Ripa Director del Hotel NH Barbizon en Amsterdam ha hecho de la vida un tejido de buenos hábitos: manda flores a sus empleados de baja y se anticipa a los deseos de sus clientes. "En Amsterdam primero es el peatón y la bicicleta antes que el coche" .

Pamplonés de 38 años, Txema Ripa Azcona añade a su trabajo en Holanda otra conducta saludable en un país donde el agua y la rueda son símbolo de vida: acude a su hotel en bicicleta, aconseja rutas y paseos en bici, y, siguiendo la costumbre holandesa, envía postales y flores a sus empleados de baja laboral.

Colaborador en las páginas Navarros en la Aldea Globalque se publican los domingos en este periódico, ha dedicado parte de su vida a conocer países y personas porque en su profesión sabe que la vida también es un haz de pequeñas cosas y detalles culturales. Y si las cosas pequeñas se ponen juntas son más grandes que las muy grandes. Ese podría ser su lema aplicado a su hotel "de unos 125 empleados y 274 habitaciones de las cuales once son apartamentos" explica. "¿La Suite Presidencial? Puede salir en torno a unos 800 euros. Pero Amsterdam tiene una alta demanda turística y de negocios y los precios son muy variables".

Estudió Turismo en Pamplona y amplió estudios en Madrid. Se defiende en holandés, italiano y alemán. Habla bien el francés, pero su medio de trabajo es el inglés. "Todo el mundo es bilingüe en Holanda y habla el inglés. Con inglés y con español puedes manejarte en casi todo el mundo", observa.

¿A través de qué recorrido llega a Amsterdam?

Después de trabajar tres años en Madrid en NH, me fui a Australia. Con 24 años pedí un visado especial que te permite trabajar durante un año que te lo dan si eres menor de 25 años. Estuve llevando la gerencia del restaurante del Club Español en Sidney. Es impresionante la de españoles que hay en Sydney. Volví a España después de un viaje tranquilo alrededor del mundo. Compré un billete de avión, fui dos meses a Nueva Zelanda, pasé a Argentina, me recorrí Perú, Bolivia, República Dominicana y Egipto. Todo con mochila. Luego regresé a Madrid y volví a dejar mi currículo en NH. Me llamaron para abrir el primer hotel Express de la cadena cuando estaba trabajando para Holiday Inn en Inglaterra. Luego estuve cuatro años en La Coruña hasta que me propusieron Amsterdam. Ya llevo dos años, pero primero llevando tres hoteles de cuatro estrellas.

¿Qué debe primar en el carácter de un director de hotel de cinco estrellas?

Hay una máxima en NH: cuestión de detalle. Se aplica en todo, pero quizás con más intensidad en un hotel de cinco estrellas. Es lo que espera un cliente: que te anticipes a lo que pueda necesitar. Deducir cuando entra por la puerta que si viene de un país cálido quizás necesite una habitación más fresca. Te debes anticipar para sorprender. Es también un trabajo de relaciones públicas.

Holanda lleva fama de practicar una política laboral que permite bajas mucho más prolongadas que en otros países.

La ley es muy protectora con el empleado, para bien y para mal. El empresario deber convencer a una empresa mediadora y al empleado para que se incorpore a la empresa y demostrar que la empresa pone todo de su parte para que el regreso sea muy fácil. Por ejemplo, una reincorporación paulatina trabajando las primeras semanas cuatro horas al día. Al tercer día de baja debes llamar por teléfono al empleado, interesarte por su estado, mandarle una postal y un ramo de flores. Al principio me sorprendía, pero eso es algo muy normal en Holanda. También es cierto que hecha la ley puede haber alguien que haga trampa en su beneficio.

¿Le ha dado tiempo de observar alguna referencia de Navarra en Holanda?

Los vinos navarros que tenemos en el menú. Es algo en lo que hago hincapié. Los holandeses piensan que NH viene de Nord Holland. Les digo que no, que viene de Navarra Hoteles. También les hablo de que Navarra fue pionera en la red de casas rurales.

¿Los clientes de cinco estrellas se llevan recuerdos y ceniceros?

Ceniceros no, porque en Holanda ya no se puede fumar. Es algo muy estricto. ¿Toallas? En cualquier sitio, aunque en un hotel de cinco estrellas en menor medida. Los clientes holandeses son muy respetuosos. Y los españoles que acuden se sienten más cohibidos.

Descubra el Amsterdam de cinco estrellas.

Siempre recomiendo alquilar una bici y salir de Amsterdam. Cruzar con la bici el río Ij con el ferry que es gratuito. Y en la parte norte comprobar que absolutamente todo está preparado para ir en bici. Los caminos son especiales para la bicicleta con mapas y distancias marcadas. En dos horas vas de pueblecito en pueblecito. Pueblos típicos holandeses con sus praderas, sus vacas y ovejas, su iglesia… Y a media hora del centro de Amsterdam. Los turistas, en cambio, van a los canales, al Barrio Rojo o a los coffee-shop, pero nada más alejado de la realidad que los holandeses están todo el día fumando en los coffee-shop. Y menos ahora que no se puede fumar.

La bicicleta forma parte del paisaje de los Países Bajos. ¿Qué debe imitar Pamplona respecto a la cultura de la bici?

Mucho. Se puede mejorar mucho el carril bici. En Amsterdam primero es el peatón, segundo es la bicicleta y tercero es el coche. La bici tiene preferencia ante el coche. Yo no tengo choche. Vivo en el barrio judío donde está una de las mayores factorías de diamantes. Y voy a trabajar en bicicleta con traje y corbata como todo el mundo. Es algo que aquí choca porque la bicicleta sólo se utiliza para hacer deporte y para el fin de semana. Allá es tu medio de transporte. Los carriles bici priman ante cualquier otro medio de transporte. Tienen a favor que es un país bastante plano. Los candados te pueden costar más que las bicis y han bajado los robos de bicis. Antes el mercado de bicis robadas era impresionante, pero pusieron una policía secreta para las bicis de segunda mano.

Un hotel es escenario de historias humanas y anécdotas. ¿Qué es lo más surrealista que le ha tocado vivir?

Lo primero es la discreción, pero sí puedo citar un caso de una clienta habitual en Madrid. Había olvidado tomar su medicación y pensaba que la querían envenenar. Se encerró en su habitación y sólo aceptaba el servicio de habitaciones. La cuidamos y después de pasar por el hospital regresó a darnos las gracias. Y recuerdo que el otro día, después de una cena de jubilados, encontramos una dentadura postiza.

Los hoteles, en general, da la impresión de que se asocian poco con su entorno, que hay poca diferencia entre uno de Sydney con otro de Oslo o de Madrid.

Es que se trata de que haya cierta homogeneidad en los hoteles para que el cliente se sienta como en casa y diga: esto es lo que me espero. Pero eso no quita para que cada hotel tenga su propia personalidad. Tenemos habitaciones que, arquitectónicamente, pertenecen a un conglomerado de 19 casas del siglo XVII con detalles que no se pueden cambiar del Amsterdam de verdad, incluso con paredes inclinadas. Abres la ventaja y ves el canal.

Afirman que el 2009 ofrecerá unos datos económicos peores que el 2008. ¿Cómo se refleja la crisis en su sector?

En Holanda se ha podido notar algo la crisis , pero nada que ver con la situación que se vive en España. Ahora estamos en temporada baja y no puedes apreciar si la menor ocupación es por la estación o por la crisis.

Fuente: diariodenavarra.es