De Oviedo al valle de los osos, en bicicleta

La capital asturiana es la única ciudad española donde se puede caminar hasta una zona de alto interés ecológico.

 Después de años de espera, la reciente apertura del túnel del Monte Veneros ha unido como una sola ruta peatonal la vía verde que parte de Oviedo y la célebre Senda del Oso en el valle del río Trubia. Viajeros, caminantes, deportistas o ciclistas van a tener así la oportunidad de recorrer en un mismo trazado de aproximadamente 25 kilómetros un itinerario que se inicia en el Parque de Invierno de la capital asturiana y concluye en el pueblo de San Andrés, donde comienza la senda que se adentra en uno de los principales valles oseros de Asturias.

La vía verde utiliza el antiguo trazado ferroviario de la Compañía Vasco-Asturiana por donde circulaba el tren (de vía estrecha) que unía Oviedo con el pueblo de Fuso de la Reina. Una vez desmantelado, el recorrido se transformó en senda peatonal y carril-bici, convirtiéndose desde el principio en un itinerario muy transitado. Sin embargo, la ruta quedaba cortada pasado el kilómetro 6,5 por un largo túnel de 260 metros sin acondicionar. La alternativa pasaba entonces por rodear el Monte Veneros por la zona del campo de golf de Las Caldas para poder conectar con la segunda parte del itinerario y alcanzar así la Senda del Oso. La actual renovación del túnel de Veneros une directamente la vía verde con la senda paralela al río Nalón y con el pueblo de Las Caldas a través de la estación -operativa- de Fuso de la Reina.

Unas 15 especies de aves

De esta forma, Oviedo se convierte en la única ciudad española en donde se puede salir caminando por una senda verde y llegar a una zona de alto interés ecológico donde habita el oso como especie bandera. De hecho, esta área es una de las nuevas zonas de campeo del oso pardo cantábrico (Ursus arctos) en la expansión que en estos últimos años está realizando hacia el norte de Asturias.

La senda, además, es ideal para el ornitólogo aficionado, pues en ella se pueden distinguir fácilmente una quincena de especies. En el mismo Parque de Invierno de Oviedo, donde comienza la vía, se deja ver de vez en cuando una pareja de busardo ratonero (Buteo buteo), un águila pequeña y robusta. Nada más salir del parque la ruta se adentra en un bosque atlántico de abedules, robles carballos, castaños, arces y avellanos que se va haciendo más denso según se avanza. Posteriormente, se suceden bosquetes y prados para siega y pastoreo.

El primer tercio del recorrido discurre al lado del río Gafo. El segundo va paralelo al río Nalón, que se cruza tres veces, una de ellas por un original puente colgante. Una vez llegados al pueblo de Trubia se inicia el último tercio de la senda, discurriendo entonces por la margen derecha del río Trubia (afluente del Nalón) hasta la aldea de San Andrés, donde enlaza con la Senda del Oso. A partir de aquí, el camino se adentra en zona osera.