Guardabarros advierte de la peligrosidad de las intersecciones de los carriles bici

Los sucesos acaecidos durante la tarde del domingo 14 de Noviembre en el Paseo de los Madroños ponen de manifiesto lo que hace ya meses subrayó el Comité de Bici Urbana. Algunas de las intersecciones de la red de carriles bici, particularmente en el Paseo de los Madroños, Avda. de La Merced o la Carretera de Ledesma, son peligrosos por cuanto no queda expresamente indicada ni la preferencia del tránsito ciclista ni tan siquiera la presencia de bicicletas cruzando la calzada.

El atropello de un menor cuando circulaba por el carril bici en el Paseo de los Madroños y decidió cruzar por un paso de peatones pone de manifiesto una vez más la peligrosidad de los espacios de convivencia peatonal en esta ciudad.  Si se suceden atropellos de menores en los pasos peatonales es quizá porque los cruces de los viales ciclistas no están debidamente señalizados y representan un peligro aun mayor no solo para los más pequeños sino para todos los usuarios ciclistas.  Si bien, los  ciclistas debieran cruzar a pie los pasos peatonales, el atropello refuerza la tesis de que también existen avenidas en donde la velocidad de circulación es excesiva y están pendientes actuaciones dirigidas a calmar o pacificar el tráfico motorizado.

La consolidación de una red ciclista segregada de más de 20 kilómetros en nuestra ciudad incorpora al conjunto de la movilidad nuevos modos y dinámicas en el transporte.  La señalización es una de las tareas pendientes que, según Guardabarros, ayudaría a aumentar la seguridad de las mismas y dotar de cierta entidad y proyección a la red.  Por eso, se vuelve a insistir en la necesidad de adaptar la señalización vigente a las nuevas coyunturas ciclistas.  Los cruces con los viales ciclistas tienen que estar debidamente advertidos con la señal P-22 (advertencia de paso ciclista).   El ciclista también tiene que estar preparado ante los posibles peligros que encierran los cruces mediante la señalización horizontal o marcas viales.  La determinación de las preferencias es también otra de las asignaturas pendientes.  Guardabarros cree que se puede alternar aunque es partidario de que la preferencia -salvo en caso de semáforo- la tenga el ciclista.

Por último, Guardabarros hace un llamamiento general a la prudencia de los usuarios ciclistas mientras no se resuelva la conflictividad de algunos cruces.  Pero en mayor medida, se insta al Ayuntamiento a estudiar con urgencia cada uno de los cruces y garantizar así definitivamente la circulación ciclista mediante las medidas antes señaladas.   Mientras esto no suceda habrá muchos ciclistas que decidan desplazarse por aceras, como resultado de la inseguridad que infunden las calles de nuestra ciudad donde la velocidad es muchas veces excesiva y hay riesgos elevados de atropello.

Publicado en la prensa local de Salamanca