Los peligros de la bicicleta

67 cicloturistas perdieron la vida en 2010 – La crisis propicia que más de tres millones de personas usen la bicicleta a diario – La sostenibilidad de este medio de locomoción parece reñida con la ausencia de educación vial de la sociedad

España es el país con más ciclistas atropellados de toda Europa. Hasta 67 corredores murieron en 2010. La mayor parte de estos accidentes de circulación se producen en carretera, así lo confirma la Fundación Mapfre en un estudio sobre la evolución de la siniestralidad de los cicloturistas en España y en el resto de Europa. Solo Irlanda, Letonia y Bélgica, países con peores condiciones climatológicas y menor afición a este deporte, están por detrás.
El balance del Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que en el año 2010 la cifra de accidentes alcanzó los 3.496. De estos ciclistas, 67 perdieron la vida, un 20 por ciento más que en 2009. El año pasado, los atropellos a ciclistas en carretera costaron 47 vidas, 15 muertes más que en 2011.

Ahora, la crisis económica obliga a muchos a desplazarse en bicicleta, lo que incrementa aún más el nivel de riesgo. «Los atropellos de ciclistas son un germen en España», alerta Alfonso Triviño, secretario general de la Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP). Triviño critica que el mayor uso de la bicicleta no haya ido acompañada de un incremento en el desarrollo de infraestructuras ni de más educación en seguridad vial, como sí se ha hecho en el resto de Europa.

Más de tres millones de personas usan la bicicleta a diario, dos de cada diez ciclistas han sufrido un accidente y, de ellos, el 75 por ciento ha sufrido una caída o un atropello. El más común es la colisión provocada por un vehículo de motor. Los grupos con un mayor índice de siniestralidad son los jóvenes de entre 15 y 17 años y los mayores con edades entre 55 y 64 años, revela Mapfre.
El número de ciclistas fallecidos disminuyó en la última década, pero los heridos graves han aumentado y, a veces, sufren secuelas que les condicionan el resto de su vida. Pero no toda la culpa es de los automovilistas. Los ciclistas, sobre todo los más inexpertos, también cometen imprudencias.

Muchos cicloturistas asocian el casco a un objeto para evitar multas, en lugar de entenderlo como una medida de protección. Por otra parte, algunos no circulan por donde es debido. Y aquí reside otro problema, los carriles bici. Es necesaria la definición de carril bicicleta, porque los ayuntamientos a veces los construyen sin la anchura adecuada porque resulta más económico. En Londres, por ejemplo, construir un kilómetro de carril bici costó 170.000 euros. Además, muchos peatones circulan por esta vía.

Educación vial
El problema, según las asociaciones de ciclistas, no reside tanto en la falta de infraestructuras como en la escasa educación vial. Estos grupos reclaman más campañas de sensibilización a la Dirección General de Tráfico (DGT) y consideran que los distintos gobiernos no han fomentado el uso de la bicicleta al ritmo que otros países. La directora de la DGT, María Seguí, avanza que el organismo que dirige está trabajando para poner en marcha medidas que promuevan un uso seguro de la bicicleta mediante una coexistencia «más pacífica» con los vehículos a motor. Tráfico también estudia que el casco sea obligatorio en las vías urbanas.

La Fundación Mapfre plantea una serie de medidas para mejorar la visibilidad de los peatones, ciclistas y conductores de vehículos a motor, como revisar la colocación de los contenedores de residuos o mantener en buen estado el arbolado viario. Las asociaciones ciclistas creen que una buena solución sería adaptar el tiempo de los semáforos, establecer itinerarios seguros distintos de los peatones y, sobre todo, impulsar campañas de formación.

Mientras tanto, políticos y Gobierno preparan una nueva normativa que impondría el uso de casco a los ciclistas en ciudad, con respuestas encontradas entre los usuarios de este medio de transporte.

Fuente: levante-emv.com