El emprendimiento en el sector de la bici apuesta por la economía social

Un buen numero de empresas surgidas a raíz del ascenso del uso de la bicicleta en las ciudades andaluzas son cooperativas con un ideario claramente social.

Las cifras hablan solas: con 138 kilómetros de carril bici y 72.000 desplazamiento diarios (lo que ha supuesto una reducción de 20.000 desplazamientos en coche) Sevilla es la ciudad andaluza con más ciclistas urbanos. Los traslados en bicicleta suponen ya un 10%. En Granada, pese a no contar con una infraestructura tan potente, los números son también esperanzadores: el 53% de sus desplazamientos se realizan a pie y su comunidad universitaria se decanta por la bicicleta como el medio de transporte más utilizado (llega al 8% ya). «Está claro que el fomento de la bici en las ciudades repercute en la economía y genera actividad económica y empleo», explica Gerardo Pedrós, miembro de la Federación Andaluza por la Bicicleta. Según Pedrós, «no sólo se crean tiendas, sino los talleres relacionados, los servicios de alquiler, actividades educativas y turísticas, e incluso a la hora de construir y mantener las infraestructuras se licitan a distintas empresas locales que antes no contaban con esos ingresos». 

En esta Semana Europea de la Movilidad se habla de infraestructura, y también del desarrollo sectorial de la misma. Un desarrollo que en los últimos años ha ido cobrando significado de la mano de distintos emprendedores que han centrado sus ideas de negocio en el mundo de la bicicleta. La mayoría de ellos, además, se decanta por modelos basados en la economía social. Como si estuvieran inspirados en el movimiento internacional Masa Crítica (marchas espontáneas en muchas ciudades del mundo para reivindicar el espacio de las bicis), estas jóvenes empresas tienen un punto fundamental en común: creen en la bici como el motor del cambio social y económico. 

 «Elegimos ser una cooperativa por la ideología que tenemos como empresa»

Tres socios, un ingeniero de electrónica, uno de mecánica y un Licenciado en Empresariales, fundaron recientemente en Córdoba  La Vuelta al Mundo, una cooperativa que es tienda y taller de reparación, servicio de mensajería en bicicleta y servicio de asesoría y formación tanto para usuarios como empresas e instituciones. «Elegimos ser una cooperativa por la ideología que tenemos como empresa», cuenta Andrés Raya, uno de sus socios. «No estábamos contentos con la vida laboral que teníamos y queríamos realizarnos», añade.

Su vía de realización profesional está obteniendo desde el primer momento buenos resultados  y, como muestra, recientemente han sido ganardonados con el Premio Arco Iris a la Mejor Experiencia de Cooperativa Juvenil. «En Córdoba el uso de la bici está creciendo mucho y hay un movimiento ciudadano grande en torno a él. Todo eso pese a la infraestructura obsoleta con la que contamos. Fuimos los primeros en tener kilómetros de carril bici a los que no se les dio continuidad ninguna», explica. Para Raya, «la bici es una herramienta sostenible económicamente y ambientalmente, por lo que creo que tienes muchas posibilidades». 

Los datos le dan la razón a este joven cordobés. En España ya se venden más bicicletas al año, unas 780.000, que coches. La venta de este vehículo de dos ruedas supone el 4% del total de las ventas de la Unión Europea. Pero más allá de una visión empresarial, lo que le sobra a la mayoría de los emprendedores que se decantan por impulsar su negocio pedaleando es pasión y afición.

Recicleta: dale una segunda oportunidad a tu bici 

Kike Casanova, otro de los socios de La Vuelta al Mundo lleva años desarrollando una labor totalmente altruista y que raya el voluntariado social con Recicleta. «Hace cinco años, un grupo de amigos decidimos darles salida a las bicis que estaban guardadas en casa, en los balcones. Empezamos en la cochera de uno de ellos, otros comenzaron a cedernos bicis viejas y nosotros las arreglábamos, dándoles una nueva vida  y cediéndolas a personas que las necesitan durante un tiempo», afirma. «En el mejor año hemos llegado a arreglar unas 30 bicicletas. La bici es un estilo de vida, necesitas menos para vivir», apostilla. Casanova habla en pasado porque desde enero de 2013 no cuentan con local para desarrollar la actividad: «Ahora está en stand by, pero animo a la gente a que nos ceda un espacio y podamos seguir arreglando bicicletas».

Info completa: eldiario.es