Los peligros de la movilidad sostenible

La generalización de la bicicleta como medio de transporte ha traído consigo un aumento de los accidentes entre los ciclistas en las ciudades, como es el caso de Vitoria.

ITORIAvive un momento crucial en el desarrollo del transporte en bicicleta. El Plan de Movilidad ya les ha otorgado un espacio propio del que durante años han carecido, y el alcalde, Javier Maroto, ha accedido a posponer las restricciones de circulación en zonas peatonales a la espera de realizar un estudio concienzudo sobre su uso. Mientras, la realidad se impone, el uso de la bici ha crecido un 7% en el último lustro, con lo que Gasteiz emite cada vez menos dióxido de carbono a la atmósfera, muchos vitorianos mejoran su salud cardiovascular al cambiar de vehículo y las tiendas de bicicletas toman aire en mitad de la crisis.

Sin embargo, toda esta proliferación de las dos ruedas acarrea también sus problemas. Entre los años 2008 y 2011 la siniestralidad con ciclistas de por medio se ha duplicado en la ciudad, consecuencia lógica del aumento del parque móvil ecológico, por no hablar del negocio del robo de bicicletas, que tiene en centenares de vitorianos a sus víctimas.

En lo que a los accidentes se refiere, se ha pasado de los 130 de 2008 a los 258 de 2011, el último año en el que el Centro de Estudios Ambientales cotejó los atestados de la Policía Local en busca de siniestros con bicicletas implicadas.

En cualquier caso, el primer dato que hay que destacar es que en cuatro años no ha habido un solo accidente mortal con bicis de por medio, que en el 8% los implicados salieron ilesos, en el 37% hubo heridas leves, sólo en un 3% se registró algún herido grave y en el resto de casos no hay datos disponibles porque no hubo parte de lesiones, lo que significa que tampoco hubo heridos. En la mayoría de los casos, el siniestro se produjo entre una bicicleta y un vehículo motorizado, y las causas fueron la conducción sin la atención suficiente por parte del ciclista y el atropello en un paso de peatones, o bien a la salida de un garaje.

Del análisis detallado de los momentos en los que más siniestros se producen se extraen conclusiones lógicas. Julio y septiembre son con diferencia los meses con más siniestros, coincidiendo con el verano. En agosto la cifra cae a la mitad, y con el otoño y el mal tiempo el número va reduciéndose hasta llegar a enero, un mes que en los cuatro años estudiados registra 20 accidentes con bicicletas implicadas, frente a los 91 que suman los meses de septiembre de 2008, 2009, 2010 y 2011. En marzo las cifras (53) son ya superiores a las de agosto, un mes en el que en cuatro años ha habido 43 siniestros en los que intervino la Policía Local.

En cuanto a los días de la semana en los que más accidentes se producen, los jueves y los viernes marcan la diferencia, 121 y 134 accidentes en cuatro años, respectivamente, frente al centenar justo del resto de la semana. Los sábados la cifra baja a 82, y en los domingos del periodo 2008-2011 sólo se registraron 42 siniestros con intervención policial.

En horas punta Por otro lado, las horas en las que más accidentes de bicicletas se producen en Vitoria son las de la salida y entrada al trabajo y el colegio. Así, de 13.00 horas a 14.00 horas es el momento más peligroso del día para salir con la bici, con 68 accidentes en cuatro años, seguido del intervalo que va de las 18.00 horas a las 19.00 horas, cuando se produjeron 54 siniestros. Entre las 8.00 y las 9.00 horas, por su parte, la Policía Local ha firmado 43 atestados en cuatro años por accidentes con bicicletas implicadas.

La mayoría de estos siniestros tiene lugar en la acera o en zonas peatonales, pero también se producen muchos en la calzada y en los bidegorris, donde han aumentado en los últimos años por el mayor tráfico que registran estos carriles y por la habilitación de más kilómetros específicos para los ciclistas.

Fuente: noticiasdealava.com