La oposición está en contra de imponer el casco ciclista en ciudad

La intención de la Dirección General de Tráfico (DGT) de imponer por ley el casco ciclista también en ciudad no recaba apoyos en la oposición. PSOE, CiU, Izquierda Plural y PNV se han mostrado este martes más proclives a aceptar las propuestas de Cataluña y Euskadi –las únicas comunidades con la competencia de Tráfico transferida- para que el casco de bicicleta sea obligatorio en entornos urbanos solo para menores de “15 o 16 años”.

La directora de Tráfico del Gobierno vasco, Garbiñe Sáez Molinuevo, ha apostado hoy por que la ley solo establezca la imposición de este sistema de seguridad para los menores de “15 o 16 años” y que sean después los Ayuntamientos los que “estimen o no la obligatoriedad de su uso”. Según ha explicado en la Comisión de Seguridad Vial de la Cámara baja, los consistorios conocen mejor que nadie la realidad de sus municipios y ha defendido la inconveniencia de extender la obligatoriedad del casco ciclista a todas las ciudades porque “nada tienen que ver unas con otras”.

Aunque la propuesta del director del Servei Català del Trànsit, Joan Josep Isern, era similar a la vasca, añadía la posibilidad de obligar a usar el casco a quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte durante su trabajo, pero, en cualquier caso, no a todo el colectivo ciclista. “Tenemos claro que el uso del casco es imprescindible para la seguridad de las personas pero más que convencer al ciclista para que lleve casco hay que convencer al motorista o al automovilista para que se pase a la bici”, ha asegurado Isern, que ha defendido la importancia de dar facilidades para que los usuarios de coches y motos se conviertan en ciclistas.

Desde el Grupo Socialista, el diputado Carlos Corcuera ha asegurado que el PSOE podría llegar a “aceptar una franja de 15 años” aunque ha expresado sus dudas de cómo sancionar a quienes no usen el casco. “¿No parece desproporcionado que un niño que usa una bicicleta en un parque y no lleve casco sea sancionable?”, se ha preguntado Corcuera, que también ve complicado cómo distinguir “que una persona lleva o no casco en el momento de estar trabajando”. “No pienso perseguir a los niños para sancionarles ni a los ciclistas que van a trabajar, sino que pienso en el sentido común, en la educación antes que en la sanción”, ha zanjado Isern.

Fuente: elpais.com