La señalización ciclista

Una de las asignaturas pendientes en España en relación a la promoción del uso de la bicicleta es la consolidación y adaptación de una señalítica e imagen ciclista.

Interesante artículo de nuestros colegas de salamancaenbici.com.

Es notable la ausencia de señalíticas ciclistas acordes a las nuevas redes y los entramados destinados a las personas que se desplazan en bicicleta. Pero también, para todas aquellas personas que están al margen y que no utilizan o se despreocupan por la utilidad de la bicicleta.  Nos referimos a una iconografía «cultural» proclive a incorporar a la bicicleta como un elemento habitual en la publicidad o en todos los recursos que ofrece la imagen.

 icono ciclista carril bici
Icono ciclista con indicación de dirección. Salamanca no cuenta con ninguna de estas señales a pesar de que son muchos los cicloturistas que atraviesan la ciudad en su camino por la vía de la Plata.

En los últimos años hemos asistido a la creación y ampliación de redes de carriles exclusivos para bicicletas y el número de kilómetros de itinerarios no ha parado de crecer. A pesar de que son cada vez más las personas que optan por utilizar la bicicleta, no solo para la práctica deportiva, sino también en sus desplazamientos habituales, encontramos lagunas tanto en la señalización vial como en otros muchos ámbitos icónicos de la cultura, el deporte o la publicidad.

 

El acompañamiento de una correcta señalización vial de estas nuevas infraestructuras, impensable hace unos años y que ha sido fruto en gran medida del desarrollismo contemporáneo (recordemos que una parte importante de la red de carriles bici de Salamanca se construyó gracias al «Plan E»), ha sido desigual en nuestra geografía y no parece que se haya consolidado como un complemento indispensable para impulsar la bicicleta a través de la imagen, los iconos o la marcas.  

 carril bici bus
Marca vial «perenne» con icono ciclista reforzado en verde.

La legislación vigente no contempla -en el terreno de señalítica- con una reglamentación acorde con la realidad cambiante. Las señales contempladas en el reglamento actual son, a nuestro entender, aún extemporáneas y no responden a una actualidad en la que las bicicletas y su regulación dependen en muchas circunstancias de una buena y correcta imagen icónica. En algunos casos esta señalítica se utiliza equivocadamente y, en otros, se desestima sin más. La señal R-407a se utiliza en Salamanca indiscriminadamente sin atender al tipo de vial por el que discurre el itinerario ciclista y dando a entender que la señal advierte de un carril bici y no de la obligación a circular por él, cuestión esta última que no nos agrada) 

Pero cuando hablamos de señalítica también nos referimos a las marcas viales que están muy poco desarrolladas en el reglamento en relación a las interacciones que provoca la bici en calzadas, intersecciones o entramados urbanos donde antes no era necesario. Las intersecciones son paralelas a los pasos de peatones y en muchas ocasiones no están señalizadas…

 

 carril bici
Integración del tránsito ciclista con el peatonal mediante marcas viales y chinchetas.

 

Hay ciudades que han optado por crear su propia señalítica, adaptándose a la incorporación de la bicicleta al transporte motorizado aún a riesgo de caer en infortunios legales. Otras en cambio, no han sabido tampoco entender las posibilidades que tienen muchas señales que, aún estando incorporadas en el reglamento, no se utilizaron en su momento por la escasa necesidad y ahora que hacen falta, se desconocen o no se desestiman. 

Mientras Madrid tiene por ejemplo su catálogo específico para bicicletas, Salamanca cuenta con una red de más de 20 km. en la que se utiliza una única señal que es la R-407a. Se omite además -y sistemáticamente- la más imprescindible: la R-505, que indica fin de la prohibición. En muy pocos puntos de esa red, está presente la señal P-22, una señal que advierte del paso ciclista y que podría contribuir enormemente a sensibilizar a conductores sobre la presencia de ciclistas en la calzada y, por su puesto,  a mejorar la seguridad en las intersecciones. Tampoco se ve en Salamanca la señal S-33 que advierte de una senda ciclable. Todas ellas se pueden incluso acompañar con la señal S-860 (genérico) que complementaría con textos o indicaciones muchas de las particularidades de los trazados. Se quedan muchas en el tintero. La señal S-17 de aparcamiento, no incluida en la última ampliación realizada gracias a la contribución de los colectivos ciclistas. O la señal S-880 de aplicación de señalización a determinados como la bicicleta.

 
 señal P-22 carril bici salamanca
Señal P-22: Ciclista. Peligro por la proximidad de una paso para ciclistas o de un lugar donde frecuentemente los ciclistas salen a la vía o la cruzan. Similar marca vial.
 

 señal R-407 salamanca en bici carril bici
Señal R-407a: Vía reservada para ciclos o vía ciclista. Obligación para los conductores de ciclos de circular por la vía a cuya entrada esté situada y prohibición a los demás usuarios de la vía de utilizarla.
 Señal S-33 carril bici salamanca
¿alguien ha visto esta señal en Salamanca? 
 
Señal S-33: Senda ciclable. Indica la existencia de una vía para peatones y ciclos, segregada del tráfico motorizado, y que discurre por espacios abiertos, parques, jardines o bosques.
 

 

 

En gran medida, la señalización contribuye a difundir una imagen familiar de la bicicleta y, más aún, a sensibilizar socialmente sobre la presencia de la misma. Es como un «meme» visual que poco a poco adquiere, en la mirada de los ciudadanos, una normalidad y cotidianidad de enorme utilidad para extender la imagen ciclista y cambiar así las conciencias más reacias a aceptar el transporte en bicicleta como innegable.  Todas las señales posibles, de una manera sutil pero constante, son una de las claves para crear un sociedad más receptiva y condescendiente con la integración de las personas que van en bicicleta.  Una buena imagen o marca ciclista puede ser incluso más efectiva que una campaña o estrategia prociclista, por la sencilla razón de que es permanente.

 carril bici
Advertencia de área con limitación de velocidad a 20 km/h y circulación ciclista.  Toda una declaración de principios viales proclives a la bicicleta.

 

 
Por otro lado, es cada vez más común observar cómo los comercios utilizan el «objeto bicicleta» como un recurso de atención y llamada para atraer el consumo.  En los últimos años asistimos a una proliferación de bicicletas en los escaparates de tiendas tan variopintas como las de ropa, las que venden artículos de decoración o, incluso, las de sourvenirs.  

 Carril bici salamanca
Presencia de una bicicleta en un escaparate de moda.

Al mismo tiempo, son varias las campañas publicitarias que han estado presentes en nuestra ciudad y que incorporan al «objeto bicicleta» de una manera u otra.  Es una buena noticia, ya que a pesar de que la bicicleta se entiende como un objeto de consumo o de apariencia -tal vez alejado de nuestra concepción más utilitaria y no necesariamente tan chic o cool– se normaliza su presencia y además suponen una rotura con la estigmatización social a la que ha estado tradicionalmente sometida.  Si las últimas tendencias se hacen dueñas de la bicicleta como objeto de vestir, bienvenido sea. De hecho, son muchos los jóvenes que ya van bien conjuntados con su fixie bien lucida de la mano por la ciudad. Es decir, no necesariamente montados. Ello es un indicador de que la bicicleta y la marca bici son cada vez más habituales en la ciudad. Ahora bien, tan solo falta que ese otro gran sector de la población madura y muy presente en Salamanca, que detesta la bicicleta cuando la tiene frente al morro de su coche o en las aceras, contemple a la bicicleta y las personas que la utilizan como un elemento alentador para mejorar la calidad urbana