Fotogenia de un político en bicicleta

Maíllo, IU Sevilla, utiliza en su estreno el emblema del transporte limpio Promete la extensión de vías ciclistas a los municipios medianos.

 

Primer día de campaña electoral en Andalucía y ¡primer político en bicicleta! El candidato a pedales fue esta vez Antonio Maíllo, de Izquierda Unida, la formación que presume del diseño del premiado carril bici de Sevilla y de la aprobación durante su experiencia de gobierno en la Junta de Andalucía del Plan de la Bicicleta, el mismo que la consejera Elena Cortés ensalzó como la «palanca del cambio productivo». 

La imagen de un político en bicicleta no siempre es fotogénica, aunque sí en el caso de Maíllo, que se ha preparado físicamente para su primera campaña. Ha perdido cuatro kilos en la clásica dieta preelectoral del candidato. El manual recoge que la imagen no debe parecer impostada, y Maíllo llegó en su propia bicicleta, la que utiliza los fines de semana en Aracena, y con indumentaria casual, aunque sin casco o chaleco reflectante (complementos optativos para los adultos según la ley de seguridad vial). 

De los 140 kilómetros de longitud del carril bici, IU eligió un tramo paralelo a a los Jardines de Murillo, pegado a una de las principales arterias de tráfico de la ciudad, que daba profundidad a las cámaras de televisión ante la llegada de Maíllo (otro tópico de campaña: periodistas describiendo encuadres de las cámaras). 

Maíllo llegó el primero y sin fatiga, acompañado del ex viceconsejero de Fomento y padre del carril bici José García Cebrián y del profesor universitario y asesor del equipo de campaña Ricardo Marqués, aunque en la llegada un giro radical a la izquierda obligó a García Cebrián a pisar la tierra (ver foto finish). Maíllo llegó tan atropellado que, casi sin frenar, comenzó con el discurso: «Hoy venimos en bicicleta porque desde Izquierda Unida queremos hacer una campaña sana…». Los cámaras de televisión le interrumpieron: el plano había quedado perfecto de profundidad, pero a contraluz. 

Reposicionados, a continuación, el anuncio de la jornada: si Maíllo es presidente, IU extenderá la red de vías ciclistas en las ocho capitales, Jerez y Algeciras, y en las ciudades de más de 20.000 habitantes, tal y como recoge el Plan de la Bicicleta. En un año de aprobación la Consejería de Fomento impulsó más de 300 kilómetros de vías y, según el candidato, el desarrollo completo del plan supondrá la creación de más de 15.000 puestos de trabajo hasta 2020, de los que 8.000 están relacionados con la construcción y mantenimiento de las vías ciclistas, y el resto con la actividad asociada en el sector turístico, la fabricación y la reparación de bicicletas, así como el comercio y los servicios vinculados. 

«Los que montan en bici son de todas las ideologías, pero sólo los de izquierdas impulsamos las redes ciclistas necesarias para ello», enfatizó Maíllo. 

La imagen daba para muchos paralelismos con las perspectivas electorales de izquierda Unida: que si van a pinchar según las encuestas, que si no van a ser capaces de mantener el equilibrio o que si se ven cuesta arriba o cuesta abajo y sin frenos, que fue lo que preguntó un periodista. 

Maíllo venía con la lección aprendida: que si la bicicleta es un medio muy limpio como pretende que sea la campaña de IU, o que «si IU la sabe conducir bien va a dar no sólo sensaciones sino un resultado extraordinario». 

«Moverte en bici te baja el colesterol y el azúcar, te da paz interior y buen humor y estoy convencido de que en la campaña, si lo hacemos como un buen paseo en bicicleta, abierto, con muchos caminos, con esperanza y una expectativa positiva en la relación con la ciudad y con Andalucía, haremos un trayecto formidable», concluyó el candidato. 

Como manda la agenda de trastienda de cualquier candidato que congrega a los periodistas en tramo urbano, al finalizar su intervención dos señoras se acercaron espontáneas al político en bicicleta. Le recriminaron la escasez de las pensiones, el alquiler de la vivienda y el desempleo de su hijo. Maíllo les explicó sus intenciones y, agradadas las señoras, continuó con el paseo. Dice que le quedan 6.000 kilómetros.

Fuente: huelvainformacion.es