¿Qué veinte años no es nada?

Interesante artículo publicado en el blog salamancaenbici.com sobre como ha cambiado la ciudad de Salamanca en los últimos 20 años.

 

Se respiran otros aires en la ciudad. Tras los recientes comicios municipales la no mayoría del partido que gobernaba Salamanca desde hace 20 años, arroja una incertidumbre a la cual no estábamos acostumbradas. Desde Salamanca en bici queremos compartir las sensaciones que, en una situación así, nos sobrevuelan nuestras cabezas.
 
“Nos acordamos de los comienzos cuando en Salamanca no había ni aparcamientos para bicicletas, ni tan siquiera carriles bici y, por su puesto, nada que tuviera que ver con una manera más amable de ver la ciudad. Las primeras calles se peatonalizaban en los 90 con la oposición de los comerciantes, las grandes rondas se estrenaban creyendo que iban a sacar coches del centro y los primeros ciudadanos sensibilizados con una idea de ciudad limpia y ecuánime -u otras causas- salían por primera vez a las calles en bicicleta para reivindicarla.
 
 
sufragistas salamanca en bici

 

 
Tras estos 20 años la ciudad ha cambiado y mucho. Las calles peatonales, fruto de una intensa actividad turístico-comercial, han venido para quedarse, la red de carril bici supera ya los 20 km., el sistema de bicicleta pública tiene casi 30 bases y la red de aparcamientos bici supera las 1000 plazas. Además, se han consolidado citas en el calendario como la semana de la bici o la estrictamente institucional Semana Europea de la Movilidad (SEM). La bici se ha colado en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, la accesibilidad se ha mejorado e, incluso, los autobuses disponen de WIFI gratuito. En fin, un conjunto de cuestiones relacionadas con el transporte urbano que atestiguan el legado de casi la única corporación municipal en tiempos recientes y, en mayor medida, de la ciudadanía salmantina,.
 
“Pero aun así tenemos la fatal sensación de que no se trata de una ideología sólida la que ha apostado todos estos años por entender la movilidad sostenible como un derecho, sino más bien la de un modus operandi fruto cuya tendencia natural y cuyo ritmo no responden a una idea consciente de ciudad y a su consecución. Asistimos perplejos a paseos en bici de políticos solo cada 4 años o a colación de un negocio ciclista y ello da fe de la actitud simbólica y testimonial con el transporte ciclista de nuestros representantes.»  
 
Fuente: Europa Press
 
«Salamanca compite consigo misma al apostar durante todos estos años por el ocio nocturno, el de las tapas y la del patrimonio cultural. Ello, podría pensarse, resta todo lo demás y, peor aún, sesga premeditadamente nuestra ciudad. Sin embargo, existen muchas otras ciudades con potenciales similares que también han apostado al mismo tiempo por sus políticas del transporte, concretamente las ciclistas, convirtiendo a estas últimas en una marca o seña de identidad. Pensamos ahora en Sevilla, Vitoria o, incluso, Burgos.»
 
“Se suma a esta desafección una de las claves: A pesar de los leves avances, ¿hemos sido partícipes de todo ello? Nosotros creemos que no y ello nos sitúa en un segundo plano como ciudadanos preocupados y sin embargo alentados por la utopía. Una ensoñación de lo bello y de lo colectivo para con la ciudad en la que vivimos diariamente.  Quizás esté alejada de la realidad social pero incorpora a su vez un ánimo de sentarse a hablar primero para convencer y luego para mostrar al mundo que además de querer ser partícipes activamente del cambio, este puede ser posible. Sea cuál fuere el cambio.”
 
Somos conscientes de que el aparcamiento sigue siendo un asunto intocable y que posiblemente la mayoría de la ciudadanía sigue pensando equívocamente que los propietarios de un coche tienen derechos adquiridos –no sabemos cómo, tal vez ya en el concesionario o con el respaldo del buen hacer “cochista” del Ayuntamiento- de aparcar gratuitamente, que las calles cuanto más anchas mejor o que los pasos peatonales son incómodos y por eso hay que quitarlos. Así de hecho han sido las políticas municipales para con el coche.” 
 
semana de la bici
Así confiesan sentirse muchos ciudadanos salmantinos que usan diariamente la bicicleta: invisibles, borrosos, inadvertidos a la mirada institucional
 
Las causas hay que buscarlas en nosotros mismos, pero por supuesto en aquellos que tenían las mejores herramientas para cambiarlo y, ni lo han intentado o, si lo han intentado, no nos han convencido. En cualquier caso, lo que ha faltado es diálogo, foros de participación ciudadana en los que conocer de cerca otras experiencias en otras ciudades o tal vez, haber puesto en marcha acciones y proyectos piloto para probar y tratar de convencer de manera reversible a la ciudadanía. Sin duda, nos ha faltado durante todos estos años un punto de encuentro entre la sociedad civil y las instituciones en el que madurar estos y otros asuntos para evitar a posteriori, deliberar o respaldar arbitrariamente los parkings subterráneos o, sin ir más lejos, evitar los encontronazos entre ciclistas y peatones por causa de la discriminación peatonal y no la motorizada.  Una brecha histórica fiel reflejo de las políticas para el pueblo poero sin él».
 
Por eso, desde aquí seguimos queriendo encontrar escenarios para el debate. Sí, 20 años después y, sobre todo, con el ánimo honesto y humilde de conocer e intercambiar qué posturas existen entre todas las partes sobre Salamanca. «Nos pesa el tiempo perdido para una ciudad que seguirá ahí cuando ya no estemos y en la que vivirán nuestros hijos quienes seguirán cambiándola.» Para ello «es necesario otro talante institucional, tender la mano, tal vez ha llegado el momento…»